La creatividad no es solo para artistas. Todos la llevamos dentro, y nuestro hogar puede ser el mejor lienzo para dejarla fluir. Decorar es una forma de expresión personal, de contar quiénes somos y cómo nos sentimos. Y lo mejor: no necesitas un gran presupuesto, sino una mirada distinta.
1. Cambia la forma en que ves tu espacio
En lugar de pensar en lo que “falta” en una habitación, piensa en lo que puedes transformar con lo que ya tienes. Un jarrón, una lámina, un cojín… cualquier elemento puede cambiar de lugar o de uso y generar nuevas sensaciones.
2. Crea rincones con alma
¿Tienes un rincón desaprovechado? Con un par de láminas, una planta y una vela puedes convertirlo en tu espacio de lectura o meditación. No necesitas mucho, solo intención.
👉 Un toque especial puede ser una vela perfumada Arturo Alba, que no solo decora sino que envuelve el espacio con una fragancia suave.
3. Decora con lo que amas, no con lo que “pega”
No te obsesiones con la armonía de Pinterest. La verdadera belleza está en los objetos con significado. Una foto antigua, una figura heredada, una postal… Eso es lo que hace que tu hogar sea único.
4. Explora el arte como medio de conexión
Coloca obras o ilustraciones que te emocionen. No tienen que ser caras ni “de galería”. Incluso puedes crear tú mismo algunas con técnicas sencillas, collage o acuarela.
Tip: Puedes encontrar tutoriales gratuitos online y hacer tus propias composiciones de arte en casa.
5. Dale espacio al cambio
No tengas miedo de mover las cosas de lugar. Un hogar creativo está en constante evolución. Cada estación puede inspirarte a modificar colores, texturas o detalles.
Conclusión:
La creatividad se alimenta con libertad, juego y emoción. Deja que tu casa sea ese lugar donde todo puede reinventarse. No se trata de seguir tendencias, sino de seguir tu voz interior.

